Cómo una necesidad, se convirtió en mi trabajo...

Cómo una necesidad, se convirtió en mi trabajo...

Por varios años, me pregunté, que quería para mi vida; Siempre tuve claro que ser empleada en Colombia, era algo que no me motivaba del todo.

De niña, siempre me interese por las ventas, era algo que me apasionaba desde que tengo uso de razón; el simplemente hecho de vender un producto y ver feliz al cliente, me llenaba de satisfacción. No diré que principalmente me interesaba la moda, porque no estaría diciendo la verdad.

Empecé vendiendo limonadas, gomitas, trabajos del colegio, aretes, en fin, cualquier tipo de producto que me fuera fácil de vender en el colegio, si, en el colegio. Yo era de las niñas que llegaba y vendía en los descansos y en el salón de clases a escondidas del profesor.  

¿Y te preguntarás por qué lo hacía? No era por necesidad, era simplemente por el hecho de ver que podía ganar mi propio dinero, mi mamá desde niña se encargó de enseñarme que todo lo que se quiere en esta vida, se consigue, pero, trabajando.

Y bueno así he conseguido prácticamente todo lo que he querido en la vida, trabajando. Pero algo que me quedaba difícil de conseguir, eran kimonos, si, kimonos. Ya estoy llegando a hablar de cómo inicio VITA, me he demorado, pero bueno, Vita no nace de un día para otro, siempre cada marca, cada empresa, cada persona, tiene una historia, y está era un poco de la mía.

Cuando inicio el boom de los kimonos, diría que fue para el año, 2017-2018, yo amaba los kimonos, ame el cambio de style que me daban los kimonos. Siempre he sido muy sencilla en mis outfits, y ver como mi estilo, y la forma de sentirme, cambiaba solo con ponerme un kimono, ¡lo ame!

Para mediados del 2018, quise seguir buscando kimonos, porque bueno, como toda mujer, no me puedo quedar solo con una pieza en mi closet, todas las niñas pensamos que siempre es mejor tener más, claro, si de ropa hablamos.  Y me encontré con la sorpresa, de darme cuenta que, encontrar kimonos no era una tarea fácil. Los kimonos que encontraba, eran lindos en diseño, pero el estampado no me gustaba, o eran divinos en el estampado, pero la calidad no era la mejor, no sé si son como yo, pero cuando me obsesiono con tener algo, de verdad me obsesiono hasta conseguirlo.

Diría que dure dos meses buscando kimonos, y si, no encontré nada, porque si hubiera encontrado, Vita Clothing tal vez, no existiría…  Pero bueno, continuemos, porque me he alargado, y aún no llego al punto. Al darme cuenta que no encontraba los kimonos que quería, bajo las estrictas exigencias que tenía como consumidora en ese momento, tomé la decisión de hacer mis propios kimonos, me dije a misma ¿Por qué no?

Y aquí es donde los dejo con ganas de saber un poco más, la historia es larga, las historias siempre continúan… Y la de Vita Clothing al igual que todas las historias…

Continuara...

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